SALUD DENTAL Y DEPORTE: LA RELACIÓN QUE MUCHOS DEPORTISTAS SIGUEN SUBESTIMANDO
Cuando el problema no está en las piernas… sino en la boca
Hay deportistas que entrenan cinco días a la semana, controlan la alimentación al milímetro, descansan mejor que nunca y aún así sienten que algo falla. Más fatiga de la normal. Recuperaciones lentas. Sobrecargas musculares constantes. Dolores mandibulares. Bruxismo. Lesiones que aparecen una y otra vez sin una explicación clara.
Y entonces llega María de Luis y suelta una frase muy suya:
“Igual el problema no está en las piernas… sino dos palmos más arriba.”
Porque sí. La salud bucodental influye muchísimo más de lo que imaginamos en el rendimiento deportivo y en el desempeño deportivo a largo plazo. Y aunque hace años esto sonaba casi “alternativo”, hoy la odontología deportiva es una disciplina cada vez más importante tanto en deportistas profesionales como amateurs.
La boca no funciona aislada del cuerpo. Una infección dental, una mala oclusión, un problema periodontal o un bruxismo mantenido pueden alterar el equilibrio muscular, afectar al descanso, generar inflamación e incluso empeorar el rendimiento físico. Y no hablamos solo de élite. Hablamos también de esa persona que corre medias maratones, juega pádel tres veces por semana o vive enganchada al CrossFit.
SALUD DENTAL Y DEPORTE, MUCHO MÁS RELACIONADOS DE LO QUE PARECE
La relación entre salud dental y deporte es mucho más profunda de lo que la mayoría piensa. Cuando existe una infección en la boca, aunque sea pequeña, el cuerpo entra en un estado inflamatorio constante. Y eso, en un deportista, se nota. Mucho.
No es casualidad que cada vez más equipos profesionales incluyan revisiones dentales dentro de sus protocolos médicos. Porque un foco infeccioso dental puede afectar a:
- la recuperación muscular
- el descanso
- la fatiga
- el equilibrio corporal
- el rendimiento deportivo general
De hecho, uno de los problemas más infravalorados son los focos infecciosos dentales y la fatiga. Hay pacientes con pequeñas infecciones crónicas que llevan meses sintiéndose “apagados”, con peor recuperación o molestias musculares constantes… y el origen está en una muela.
Y aquí es donde entra también la periodontitis.
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria de las encías que muchas veces avanza sin dolor. El problema es que esa inflamación mantenida no se queda solo en la boca. El cuerpo entero lo nota. Por eso hoy se habla tanto de la relación entre periodontitis y deporte. Porque sí, una periodontitis no tratada puede aumentar el riesgo de problemas musculares, empeorar la recuperación y afectar al desempeño deportivo. Si te sangran las encías, mira esto: ‘¿Por qué sangran las encías?’
BRUXISMO EN DEPORTE, CUANDO APRIETAS MÁS DE LA CUENTA
Hay deportistas que aprietan los dientes entrenando sin darse cuenta. Otros lo hacen durmiendo. Y otros… directamente viven con la mandíbula en tensión permanente. El bruxismo en deporte es muchísimo más habitual de lo que parece.
Y aquí ocurre algo curioso: muchos atletas normalizan síntomas como:
- dolor cervical
- tensión mandibular
- cefaleas
- sobrecarga en trapecios
- molestias al despertar
Porque piensan que “forma parte del entrenamiento”. Pero no siempre. Cuando existe bruxismo, la musculatura trabaja de manera constante. Y eso genera un desgaste brutal, no solo en los dientes, también en toda la cadena muscular relacionada.
Además, una mala oclusión, es decir, una forma incorrecta de encajar los dientes, puede alterar el equilibrio del cuerpo. Y sí, existe una relación real entre la oclusión dental y el equilibrio del atleta. No hablamos de magia. Hablamos de biomecánica. La mandíbula está conectada con músculos cervicales, postura, articulación temporomandibular y cadenas musculares que afectan directamente al movimiento.
Por eso algunos deportistas sienten mejoría cuando se corrigen ciertos problemas de mordida o utilizan dispositivos adecuados.
Si quieres saber más sobre bruxismo, no te pierdas esta lectura: ‘Consecuencias y soluciones para el bruxismo y las aftas bucales’.
PROTECTOR BUCAL, NO TODOS SON IGUALES Y ESO IMPORTA MUCHO
Aquí María de Luis suele ponerse bastante seria. Porque hay quien sigue pensando que un protector bucal de farmacia y uno hecho a medida son prácticamente lo mismo.
Y no.
Un protector bucal a medida no solo protege los dientes frente a golpes. También busca estabilidad, equilibrio y adaptación perfecta a la boca del paciente. ¿Puede un protector bucal mejorar la oclusión y optimizar el rendimiento deportivo? En algunos casos, sí puede ayudar muchísimo.
Especialmente cuando existe:
- bruxismo
- tensión mandibular
- sobrecarga muscular
- desequilibrios en la mordida
Además, un protector bucal personalizado puede ayudar a prevenir lesiones musculares derivadas del bruxismo. Porque disminuye tensión y evita parte de la sobrecarga que se genera constantemente.
¿La diferencia con uno estándar?
Muchísima.
Uno de farmacia suele ser rígido, incómodo y genérico. Uno realizado en una clínica de odontología deportiva está diseñado específicamente para la boca del paciente. Y eso cambia completamente el resultado.
LAS BEBIDAS ISOTÓNICAS, EL “AMIGO” DEL DEPORTISTA QUE CASTIGA EL ESMALTE
“Tema delicadito”. Diría Tamara.
Porque sí, las bebidas isotónicas son muy útiles en determinados momentos. Pero los dientes no las llevan especialmente bien. El problema no es tomarlas de forma puntual. El problema es el consumo constante.
Muchas bebidas isotónicas tienen:
- altos niveles de ácido
- azúcares
- compuestos que favorecen erosión dental
Y cuando un deportista las toma varias veces al día, el esmalte acaba sufriendo muchísimo. En consulta vemos cada vez más casos de desgaste dental en pacientes jóvenes muy relacionados con este tipo de hábitos.
Y aquí viene otro clásico: Beber isotónica y cepillarse justo después.
Error.
Después de una bebida ácida, el esmalte queda temporalmente más vulnerable. Cepillarse inmediatamente puede aumentar todavía más el desgaste. La recomendación suele ser esperar un poco y enjuagarse primero con agua. Porque sí, puedes cuidarte muchísimo… y sin querer estar fastidiando tus dientes todos los días.
¡Por cierto! Hablando de azúcar (y ahora que se acerca el verano), mira lo que os escribimos hace ya un año: ‘¡Cuidado con lo que comes en verano! Alimentos que dañan tus dientes!’
CARIES, MUELAS DEL JUICIO E INFECCIONES, PEQUEÑOS PROBLEMAS QUE AFECTAN MUCHÍSIMO AL CUERPO
Hay quien piensa: “Bueno, es solo una caries.” Hasta que empieza a afectar al descanso, al dolor o a la inflamación. Las caries no tratadas generan procesos infecciosos e inflamatorios que pueden afectar directamente al tiempo de recuperación tras esfuerzos intensos.
Y lo mismo ocurre con las muelas del juicio.
¿Es cierto que una muela del juicio inflamada puede causar lesiones crónicas? Pues aunque no siempre ocurre de forma directa, sí puede generar tensión muscular mantenida, inflamación y compensaciones que terminan afectando al cuerpo. Especialmente en deportistas que ya trabajan al límite.
Hay pacientes que llevan meses con molestias cervicales o mandibulares… y detrás aparece una muela del juicio parcialmente incluida. La boca tiene mucha más relación con el cuerpo de lo que solemos pensar.
¿POR QUÉ TODO DEPORTISTA DEBERÍA VISITAR UNA CLÍNICA DE ODONTOLOGÍA DEPORTIVA?
Porque muchas veces el problema está donde nadie mira. Un deportista puede hacerse pruebas físicas, análisis, fisioterapia, nutrición deportiva… y seguir pasando por alto la boca.
Y sin embargo, una revisión dental puede detectar:
- infecciones ocultas
- bruxismo
- desgaste dental
- alteraciones de oclusión
- inflamación periodontal
- sobrecargas musculares relacionadas con la mordida
En AIRAM lo vemos constantemente. Pacientes que vienen por una revisión rutinaria y descubren problemas que llevaban tiempo afectando a su día a día. Por eso recomendamos que cualquier persona que practique deporte de forma habitual acuda al menos dos veces al año a revisión. Para empezar, lee este artículo: ‘Diagnóstico temprano y como evitar problemas mayores’.
No solo por caries.
Por salud general.
Por prevención.
Y porque, como diría María de Luis:
“Hay deportistas que cuidan absolutamente todo… menos la única parte del cuerpo que usan 24 horas al día: la boca.”
Y ahí, sinceramente, merece la pena parar un momento y pensar.
